COSAS DE LA INFANCIA

Cuando decidí hacer fotografías y reconecté con mi pasión de no solo congelar imágenes, sino contar historias con este increíble medio, a lo largo del camino decidí retarme y hacer fotos que combinaran mis dos pasiones, la imagen en movimiento y el mundo de la imaginación/fantasía/ilustración… creando algo que fuera más allá y logrando un término medio entre una foto y una ilustración.

 Esto pasaba en todas mis libretas.

Esto pasaba en todas mis libretas.

Si a esto le sumamos una de mis historias/series/personajes favoritos, podríamos entender mucho de dónde viene Reenfoque; una de las películas y series culpables de mi (increíble) niñez fueron sin duda los Cazafantasmas (o Ghostbusters) que desde la primera vez que los ví volaron mi mente e imaginación con la idea de que podría ser quien yo quisiera ser, hacer lo que me diera la gana y apasionara (aunque la gente pensara que estaba completamente loco) y no solo ser feliz, sino salvar al mundo. Con una acelerador nuclear en mi espalda. Que eventualmente canjeé por una cámara fotográfica.

 Listo para cazar o fotografiar fantasmas.

Listo para cazar o fotografiar fantasmas.

Y aunque alguna vez intenté ser un cazador de fantasmas real (algún día contaré esa historia) mi pasión por lo paranormal/fantástico se canalizó al convertirse en imagen y combinarse con la fotografía y la posibilidad infinita de contar historias una vez que logré mi primer sesión fantasmal.

ENCONTRANDO GENTE (INCLUSO) MÁS RARA QUE TÚ

Bien dicen por ahí que dios (o algún fantasma chocarrero) los hace y ellos se juntan y en el camino conocí a los Mictlan Ghostbusters (que vienen de un grupo mundial de seguidores de la cinta y serie conocidos como “Ghostheads”... si quieren conocer un poco de ese mundo solo basta ver el documental que existe, al menos, en Netflix del mismo nombre) y supe que había otros como yo que habían llevado esa pasión a un nivel que no sabía existía… ¡lo que sí sabía era que eran perfectos para llamarlos y hacer fotos juntos!

Y así fue y los convoqué, fuimos al centro de Coyoacán, creamos una serie de “Fantasmas Mexicanas” y antes de ser detenidos por las autoridades locales, tuvimos una sesión increíble que generó mis primeros experimentos fantasmales.

LOS RETOS

Desde antes de hacer la sesión supe que “fotográficamente hablando” habría al menos 2 retos, el primero, lograr fantasmas interesantes y segundo, lograr rayos de protones que parecieran eso y no un intento fallido de fideos naranjas sin vida.

 Los rayos originales. Mi objetivo. 

Los rayos originales. Mi objetivo. 

Las fantasmas de esa ocasión fueron caracterizadas por las increíbles Karla Monroy, Ceci Jurado y Dani Castañeda, quienes le metieron toda la magia necesaria para lograr algo que de menos, fotográficamente hablando, se viera interesante (en caso de que todo lo demás fallara). Los Mictlan Ghostbusters no necesitaban nada. Ellos nacieron para hacer esto básicamente: 

DE FIDEOS A RAYOS REALISTAS

En cuanto llegué a la edición y al reto de los rayos específicamente, intenté de todo, hasta llegar a la conclusión que siempre se llega en este tipo de cosas “si quieres que se vea bien, hazlo tú mismo”... y así fue como experimentando y estudiando los rayos de las películas entendí que la mejor forma de reproducirlos digitalmente sería con un pincel blanco (usando una wacom), con brillo exterior e interior de color naranja/amarillo (similar al de la película) y con algunos rayones extra blancos para simular la luz que corre por ellos. Eso sería lo más fácil. Lo difícil era resolver los rayos “eléctricos/azules” que van con los rayos principales. Si alguna vez quieren un reto, analicen cada elemento que compone algún efecto especial y les prometo tendrán mucho que hacer.

 El primer intento... MUY fallido. 

El primer intento... MUY fallido. 

Y después de mucho experimentar y hacer rayos a mano (horribles), entendí que la única forma sería con algo que se viera “real”. Facilísimo, solo necesitaba rayos reales (leer con alta dosis de sarcasmo). Y aunque de inicio me aventé mil tutoriales de “cómo hacer rayos”, al final todos se veían terribles.

Y entre la frustración y la certeza de que tenía que lograrlo, así como un rayo, de pronto recordé que alguna vez había tomado fotos de relámpagos durante alguna tormenta y que del mismo modo, alguna vez había escuchado de esa “mítica” técnica para crear pinceles de “lo que fuera” en photoshop. Ahí estaba la solución. Aislando los rayos de las fotos y convirtiéndolos en pinceles (que más bien eran como “sellos”) con “resplandor exterior” azul, tuve todo lo que me hacía falta.

 Y esta, fue mi versión ganadora de los rayos de protones. Mi fan interno estaba contento. 

Y esta, fue mi versión ganadora de los rayos de protones. Mi fan interno estaba contento. 

Por fines de espacio no les mostraré todas las fotos de esa sesión en particular, pero si quieren ver el resultado final, solo tienen que ver el video anterior o entrar a este enlace o ser felices con la siguiente foto, que al final es la que integra los rayos antes mostrados:

 Fantasma Mariachi clase 4 en Coyoacán, lo típico.

Fantasma Mariachi clase 4 en Coyoacán, lo típico.

PORQUE UNA NO BASTÓ

 Puchyslove cazando una que otra aparición.

Puchyslove cazando una que otra aparición.

Después de resolver los retos técnicos complejos tenía lo necesario para algo nuevo y un poco más de un año después decidimos que era momento de hacer más fotos. Esta vez con una sesión mucho más controlada y usando el poder de la post-producción como arma principal al crear nuevas historias (había estudiado mucho ese año, cabe destacar).

En esta ocasión tendríamos el ECTO-1 de la nueva película y nuevos integrantes de los Mictlan Ghostbusters. La foto principal sería una donde todos interactuarían con el auto… y después de pre-visualizar y preguntarme cómo diablos lo haría, con la ayuda de Rafa Corrales y Verito Esqueda acomodamos una manta alrededor del (inmóvil y sin batería) Ecto-1 para “ayudarme” a recortarlo posteriormente.

Aprovechando el espacio controlado, también realicé varias fotos “de estudio” con todos los integrantes de Mictlan Ghostbusters para tenerlos en caso de querer hacer alguna composición, y con la super invitada especial Puchyslove, miembro honorario de los Mictlan.

Antes de acudir a la sesión sabía que necesitaría al menos un fantasma para que todo valiera la pena, así que invité a la poli-multi-facética Mariann Cestellos (esa modelo que sabes siempre le entra a cualquier locura que se te ocurra y le sale bien) y se convirtió en el fantasma genérico que de algún modo haría mucho más terrorífico en photoshop. Aprovechando la magia de Verito Esqueda, se tomaron algunas fotos infrarrojas de ella.

 La magia infrarroja de Vero Esqueda y Mariann en lo suyo. 

La magia infrarroja de Vero Esqueda y Mariann en lo suyo. 

De inmediato terminé la foto del ECTO-1 (misma que se necesitaba para una convención) - Esta la terminé con un fondo que capturé años antes en Nueva York, mismo que quedaba perfecto en un ángulo de cámara similar y con óptica parecida, lo demás fueron muchas horas de post-producción y de igualar iluminaciones y finalmente, rayos de protones, con la misma técnica.

LA HORA (O AÑO) DE LA VERDAD

 El primer intento. Que no llegó a nada. 

El primer intento. Que no llegó a nada. 

Todos fuimos felices con el resultado y el tiempo pasó. Y pasó un poco más. Y es importante destacar que durante ese tiempo hubieron intentos fallidos, a veces poco inspirados, otras veces sin sentido, donde peleé con photoshop para crear una composición que incluyera cazafantasmas tomados por separado, fantasma y locación y todo tuviera sentido visual y fuera digno de mi pequeño y exigente cazafantasmas interno.

Para no hacer la historia (demasiado) larga, el proceso me tomó alrededor de un año de pruebas y errores… hasta que un día encontré el fondo perfecto, tomado años antes en Nueva York también (en el mismo viaje de la foto anterior de hecho) y empecé a trabajar. Desde un inicio pensé que el mismo formato de la foto se prestaba para hacer un póster (al ser vertical) por lo que me fuí a algo alusivo a lo que podría ser un póster de película. Básicamente mi fantasía hecha realidad: Crear el póster de una película nueva de los Ghostbusters. Aquí todos los ingredientes finales que se usaron en la receta para crear el póster final:

 La receta completa para crear un póster de los (verdaderos) Cazafantasmas.

La receta completa para crear un póster de los (verdaderos) Cazafantasmas.

La fórmula de los rayos fue la misma, y al fantasma le sumé fotos de incienso que tenía guardadas para una ocasión como esta. Después de muchas horas de hacer máscaras, trabajar la iluminación y añadir algunos cuantos efectos atmosféricos tenía mi foto/poster/homenaje a esos raros científicos que me habían recordado lo importante de la vida: hacer lo que amas.

Se que habrán más fotos en el futuro con esta temática. Pero eso será tema para otro momento. ¡Por ahora espero todos sus comentarios y si les gustó, inspiró o enseñó algo nuevo esta entrada, compartan y pasen la voz!

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